Hoy mi amigo lloró y quiso la mano de la vida que yo estuviera a su lado.-

Su gran porte, recio, gigante, lleno de vigor y fortaleza no fueron suficientes para detener esas débiles lágrimas que golpearon a sus ojos y como cascadas, empujadas por una fuerza incontrolable, se abrieron paso, hasta convertirse en un sollozo.-

Mi gran amigo estaba llorando, y tan sólo atiné a colocar mi mano en su hombro, cómo expresarle que entendía, cómo decirle que estaba con el,.... tan sólo el lenguaje de un simple gesto dejé que trasmitiera mi sentir.- Las palabras sobran, cuando es un sentimiento el que debe ser expresado, y así mudo, permanecí a su lado y poco a poco se fueron tejiendo frases.....Mi amigo, con palabras entrecortadas por el llanto, comenzó diciendo....”un amigo ha partido y yo no me enteré a tiempo.....” “cómo pudo haber pasado”??.. Y nuevamente rompía en sollozo,....”entramos juntos a trabajar....” me decía,”el era un poco mayor que yo”..... Y así, poco a poco, fue hilvanando recuerdos que revivían épocas dichosas, felices, anécdotas jocosas de tiempos vividos....Y hoy las recordábamos con lágrimas en los ojos.-

El había partido antes que nosotros, yo no le conocía, pero mi Amigo lloraba por el, y yo estaba a su lado, en ese instante comprendí aquella frase que dice “cada amigo nos entrega a préstamo, un puñado de lágrimas que nos son reclamadas en el momento de la partida...” y hoy estábamos devolviendo esas lágrimas....