Con el uso permanente del suelo los nutrientes se gastan. Para mantener y mejorar la fertilidad del suelo y obtener cosechas sanas y abundantes todo el año, tenemos que "alimentar" nuestra tierra. Una forma de mantener la fertilidad de la tierra es incorporándole abonos. Estos, sumados a una adecuada rotación y asociación de plantas, nos aseguran una producción continua, es decir, la posibilidad de sembrar todo el año.

Composición del suelo y abono







Curso de Huerta: 1 - La huerta orgánica

Curso de Huerta: 3 - La siembra parte 1

Curso de Huerta: 4 - La siembra parte 2

Curso de Huerta: 5 - Cultivos

Curso de Huerta: 6 - Huerta en macetas

Curso de Huerta: 7 - Cuidados y mantenimiento

Curso de Huerta: 8 - Control de plagas parte 1

Curso de Huerta: 9 - Control de plagas parte 2

Curso de huerta: 10 - Cosecha