Siempre debe regar en forma suave, esto es, que el agua caiga como una lluvia fina.
La cantidad de agua de riego adecuada es la que la tierra es capaz de absorber. Lo que ayuda a las plantas es la humedad que llega a sus raíces. Por esto, el agua que les sirve es la que penetra en la tierra y es retenida por ella y no la que cae en el suelo y corre sobre él, llevándose la tierra y endureciendo la cama.

Por estas razones, jamás riegue directamente con un balde o con el chorro de la manguera: esta es la forma más segura de destruir el suelo y perder así el trabajo realizado en la construcción de las camas altas.

Otra forma de riego es por goteo, que se puede hacer utilizando una cañería de plástico perforada. Un buen sistema es usar las canaletas laterales de la cama haciendo un riego lento.

La mejor hora de regar es el atardecer o temprano en la mañana. Una forma adecuada para el verano podrá ser un riego profundo una vez a la semana y un riego superficial cada día.

Cuidados y mantenimiento de la huerta






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Curso de Huerta: 6 - Huerta en macetas

Curso de Huerta: 8 - Control de plagas parte 1

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