La contención y almacenamiento del agua, debe ser en contenedores adecuados a las necesidades de la construcción a la que van a dar el vital líquido. Hay dos tipos de almacén: subterráneo y al exterior, llamados comúnmente cisternas, algibe, tanques, o tinacos.

Los materiales de los que están construidos, han variado históricamente, en los inicios, se hacían represas con elementos básicos como tierra y piedras en arroyos y riachuelos, más adelante evolucionaron, y se hicieron con ladrillos y bloques. En la actualidad se utilizan el concreto armado para los de grandes capacidades receptoras, y de asbesto, fibra de vidrio y polipropilenos (los más modernos), para el uso doméstico e industrial.

El uso más común de almacenamiento para uso doméstico es el exterior, y en las azoteas de las viviendas. Éstos tienen como finalidad alimentar cualquier servicio que requiera la utilización del agua, siendo los más comunes: para limpieza e higiene tanto de los humanos, como de los lugares que habitan.

En el siguiente capítulo, se aborda ésta forma de almacenamiento en forma casera.

5 - La reserva de agua




Curso de Plomería 1 - Filtraciones
Curso de Plomería 2 - El sistema de ducha
Curso de Plomería 3 - Cañería de la cocina
Curso de Plomería 4 - Griferías
Curso de Plomería 5 - La reserva de agua
Curso de Plomería 6 - Materiales y fusiones
Curso de Plomería 7 - Los desagües cloacales
Curso de Plomería 8 - Planos e instalaciones