¡Buenos días! Ayer esperé con gran interés un programa que pasaron por Natural Geography sobre la Brigada de Rescatistas mexicana conocida por Los Topos. Es conmovedor como todavía existen personas tan desprendidas, humanas y nobles, capaces de arriesgar sus vidas por otros, en muchas ocasiones extranjeros que se encuentran atrapados en edificaciones derrumbadas, entrando por estrechos túneles; luchando contra sus propios miedos. A veces solo rescatan cadáveres, pero al menos, en este caso, permiten reecontrar la familia con sus seres queridos fallecidos y canalizar adecuadamente el duelo de la muerte mediante la visualización del cadáver y un el entierro del cuerpo. Loable actitud de estas personas, quienes no tienen prácticamente el apoyo de instituciones oficiales y deben autofinanciarse para la compra de sus equipos y viajes al sitio del desastre. Muy humana la intervención del Chino Méndez, un señor mayor pero fuerte y delgado que tanto bien ha hecho en distantes parajes. Los estadistas debieran, como mínimo equipar a estos benefactores de la humanidad con los implementos adecuados para su desprendida faena.